La Democratización de la Universidad.


Tenemos  un Senado Universitario donde hay participación estudiantil, algo que es su momento contradijo la LOCE y recuperó una lógica de gobierno institucional extinguida en dictadura. ¿pero es la Chile una universidad democrática? 

Debería serlo, pero hoy día sigue estando lejos de ser una institución en poder de su comunidad universitaria y mucho menos en poder del pueblo de Chile. Se parece más a una "Federación" de señoríos feudales, con ciertos avances en democratización (no hay que negarlo) pero donde la gran mayoría de las decisiones siguen estando en manos de los Decanos con poco o ningún contrapeso.

Falta mucho y no porque haya pocos espacios de representatividad formal, ni porque seamos pocos dentro de ellos. Lo principal es que no hay una cultura democrática institucional, lo que se traduce en autoritarismo y apatía.

No existe un entendimiento de que las decisiones son mejores si son colectivas y recogen la opinión de que las ejecutan. Eso aplicado a lo concreto significa que la norma es que no se pregunte, no se informe, no se discuta y no se opine sobre lo que se hacen o dejan de hacer las autoridades.

Los estudiantes están llamados a solo estudiar, los profes a ocuparse de sus asuntos y cada quien por su lado sin puntos de encuentro. Dentro de esa lógica las decisiones la toman los "expertos", quienes aseguran la eficiencia corporativa que se exige a la "universidad moderna" y pueden crear mas cursos de magister, cambiar las mayas, hacer fundaciones y manejar los presupuestos a su antojo. Preguntémosle a los estudiantes de derecho, que están en toma por lo mismo, las consecuencias de tener estas autoridades omnipotentes e irremovibles, la excelencia académica se descuida, emigran los académicos, se elitiza el estudiantado y se investiga para el proyecto personal.

Con representantes en cuerpos colegiados sin que estos tengan el suficiente poder para mandatar, fiscalizar y acortar las atribuciones de las autoridades unipersonales no vamos a tener nunca una verdadera democracia institucional y eso con el Senado Universitario. Pero no vasta con eso si tampoco cambiamos las condiciones en que se ejerce la representación. Un senador estudiantil puede llevar su opinión pero no la de su estamento, porque no existe un espacio donde los estudiantes puedan discutir y generar opinión sobre estos temas. No hay posibilidad de que opinen porque no manejan los temas, no saben las posiciones o los alcances de las decisiones. Se podría canalizar esto a través de los Centros de Estudiantes, pero acá tampoco existe exigencia alguna que motive a considerar de manera formal esta herramienta, la mayoría no tiene mayor relación con su organización estudiantil y no se acerca a ella. No tienen costumbre, no le encuentran sentido o no están dispuestos a darse la lata. Una condición muy conveniente para quienes deciden y por eso no tenemos ni un adecuado financiamiento, ni una institucionalidad formal, ni fuero, ni facilidades académicas, lo necesario para desinsentivar la participación en las organizaciones estudiantiles..

Esto es grave porque significa que no estamos formando ciudadanos educados para vivir en democracia y por tanto tampoco para hacer efectiva una verdadera democracia institucional, y si no queremos hacer la vista gorda vamos a tener que empezar a exigir obligatorias las votaciones, las asambleas y las jornadas de discusión con tiempo protegido, como un ramo mas dentro de la maya

Pero la democracia universitaria no está solo en el gobierno. Es importante que el acceso a la universidad sea democrático y que el conocimiento que se genera en ella sea democrático. No es solo un lugar común, es fundamental que una universidad pública, que busca empoderar de conocimiento a su pueblo, primero que todo le permita usar sus salas a este pueblo y luego que le enseñe lo necesario para desarrollarse y ser libre.

La realidad muestra que solo el 40% de la juventud accede a la educación superior y de estos el 30 lo hace las instituciones públicas. entonces estamos dejando a Chile (a su pueblo) sin la posibilidad de empoderarse de su principal herramienta de desarrollo, la que está concentrando a una pequeña elite de origen acomodado, que ya controla el país y que pasa por la U para tener mejores mecanismos y capacidades para seguirlo controlando. 

¿Que conocimiento se genera en la Universidad? ¿Está en función de las necesidades e intereses de quien? Preguntas espinosas de difícil respuesta que deberían llevarnos a pensar en al menos qué garantías tenemos de que se respete esta orientación pública. La respuesta debería apuntar a modificar la constitución de los departamentos, a asegurar mecanismos de financiamiento basal y a poner énfasis en el proyecto de desarrollo institucional. 

No le sirve a Chile (a su pueblo) una universidad que no genera conocimiento emancipador, en decir: enfocado al progreso nacional, la  nivelación de oportunidades y el desarrollo social; no le sirve tampoco si el pueblo no puede acceder sin discriminación a esta universidad; y por último no le sirve si ya estando en ella, tampoco tiene la posibilidad de incidir en lo que aprende, lo que produce y hacia donde va la institución.

Necesitamos democracia universitaria y no solo para nosotros, sino también para Chile, para dotar de sentido el concepto de lo público y para tener una educación al servicio de las necesidad nacional y no solo del mercado. No nos faltan propuestas, nos está faltando fuerza para luchar por esto. Hagámoslo.

 

Escrito por Julio Sarmiento




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