Propuestas: Democracia Universitaria y Redistribución de Presupuesto

Democracia Universitaria 

¿Qué entendemos por democracia universitaria?
Entendemos la democratización de las tomas de decisión al interior de la universidad, esto quiere decir que las decisiones sean tomadas por la comunidad en su conjunto y no sólo por un grupo o estamento.

¿Por qué es necesaria la democracia?

Porque todos formamos parte de la universidad: académicos, estudiantes y funcionarios, por lo que todos tenemos derecho a formar parte de la construcción de ésta. Por lo demás, como nuestra universidad es pública, debe ser conducida por la sociedad en su conjunto, representada en su comunidad académica.

¿En qué se ha avanzado?
El año 2006 se hicieron efectivos los nuevos estatutos universitarios, los cuales vinieron a reemplazar aquellos heredados desde la dictadura. Este hecho, único en las universidades del país, fue producto de intensos procesos de movilización de la comunidad universitaria durante el año 1997, en la cual jugaron un rol protagónico los estudiantes de nuestra casa de estudio. Esta nueva institucionalidad abrió nuevos espacios democráticos en distintos niveles, tales como el Senado Universitario, donde los tres estamentos eligen democráticamente mediante elecciones a sus representantes para que participen en la instancia donde se establecen las políticas y estrategias de desarrollo institucional, así como los objetivos y metas que conduzcan al cumplimiento de aquellas. También se contemplan los Consejos de Escuela, en los cuales los estudiantes tienen derecho a voz y voto.

¿Es suficiente lo que tenemos?
Si bien los nuevos estatutos han sido una conquista, en gran medida lograda por los estudiantes, no podemos perder de vista que nuestro objetivo es mayor. Tras cuatro años de funcionamiento debemos ser capaces de realizar una crítica a lo que han sido estos nuevos estatutos, tanto su implementación como lo que ésta ha significado para la democratización de la universidad.

¿Qué queremos?
Nuestra propuesta como Estudiantes de Izquierda es seguir profundizando la democratización de nuestra universidad, llegando a espacios que aún permanecen cerrados, como es el Consejo Universitario, la máxima instancia de tomas de decisión de la universidad. A su vez, tenemos que ser los primeros en demandar que las instancias ya ganadas sean implementadas en los distintos espacios locales. Si descuidamos estos triunfos, nos alejamos de nuestro objetivo principal: hacer de la Universidad de Chile, una universidad verdaderamente pública.

 

 Redistribución de Presupuesto


            Actualmente las unidades académicas se financian por autofinanciamiento y por la distribución de fondos centrales. El autofinanciamiento, claramente está condicionado por la inserción de las disciplinas en el mercado, donde el producto de unas es más demandado que el de otras. Sin embargo no podemos dejar que el desarrollo de nuestras disciplinas dependa del mercado, esto pues sabemos que sobre todo las ciencias sociales y las humanidades no generan productos de gran demanda lo que no significa que no sean un aporte para la sociedad. La generación de conocimiento en las distintas áreas es sumamente importante, y en la medida en que estas se dejan a arbitrio del mercado, no se producirá conocimiento para las mayorías del país. Por nuestro rol como Universidad pública debemos generar conocimiento para las necesidades del país y no las del mercado. Entonces, si el autofinanciamiento no permite generar los recursos para esto ¿Cómo debiera suplirse?

            Claramente que la solución tiene que ver con los fondos centrales; pero qué sucede: los fondos centrales se distribuyen en las distintas unidades académicas según criterios históricos, que no se remiten a las necesidades del espacio. El resultado es que en algunas áreas académicas tengan más oportunidades de desarrollo, como serían las correspondientes a las Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (Beauchef) y de Economía y Negocios, mientras que otras mantienen una situación bastante precaria por obtener una escasa cantidad de recursos, como muchas facultades de Juan Gómez Millas o como la FAU. Es cierto, que ahora el proyecto Bicentenario en el campus Juan Gómez Millas, pretende inyectar recursos en muchas de estas áreas, sin embargo esto no se traduce en un aporte permanente que permita el desarrollo de las disciplinas a largo plazo. El desarrollo de las distintas áreas de conocimiento no pasa por un aporte circunstancial, requieren de un aporte permanente que las haga sustentables en el tiempo.

Es por esto que se requiere hacer una revisión profunda a los criterios con que se distribuye el presupuesto internamente. El presupuesto debe distribuirse de tal forma que asegure el desarrollo de las distintas disciplinas en las que nuestra Universidad se desempeña. En ese sentido, es necesario cambiar la forma de distribución de presupuesto desde una llevada a cabo por criterios históricos, que no responde a la situación actual, a otra que responda a las necesidades de los espacios.

 

senadores.jpg

 

Publicidad por Bligoo.com

Sitios que enlazan este artículo:

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS